Hola.
Soy la administradora del Blog. ¿Debería comenzar preguntando, Como están y hacer de esta extraña conversación más cercana? Ojalá pudiera. Realmente tengo una extraña confianza conen personas que no me conocen y evaluan mi estado anímico con una sola mirada y terminando equivocandose.
Ojalá pudiera decirles que soy del tipo de persona que tiene las muñecas llenas de cicatrices y un rostro fantasmal. Eso es lo que esperan la mayoría de las personas que no saben cuanto nos cuesta sonreír. Seguir la corriente en conversaciones, levantarnos cada mañana y ver con ánimos indeseados un prometedor día. Sólo para caer en la realidad.
Desde que era una niña recuerdo que he intentado acabar con mi vida, pero siempre encontraba más motivación en la vida que en la muerte. E incluso hoy puedo decir que aún miró los cuchillos de la cocina como si fueran lo único en el mundo que tuviera sentido.
Miró los grandes edificios y me pregunto cuanto tomaría en perder la poca vida que gasto.
Pero esos sentimientos egoístas me detienen y me hacen llorar por las noches.
Pienso en mis familiares y no encuentro que sea de necesidad estar presentes en sus vidas, luego imagino mi vida muy lejos y por primera vez comienzo a encontrar otro escape.
No todo es muerte. Me digo a mi misma.
Tal vez, si camino y camino hasta duelan mis pies y se cansen encuentre mi camino. Sin embargo...
No soy determinada, no soy fuerte...
La realidad es que sólo estoy dando vueltas al asunto principal.
Odio a mi madre.
Me duele decirlo pero la odio. Creo que si escribiera lo que ella es, sólo revelaría directamente quien es.
Como decirlo...¿Como explicarlo?
Yo no soy alguien que odia alde mundo. Aunque soy extrovertida al exterior y por dentro hay una chica tímida introvertida con un ccorazón débil. Pero la odio.
Quiero estar lejos de ella. Pero no puedo...
Quisiera golpearla... Pero no me lo permito y sólo hago que me dañe hasta el punto en que la muerte se ve piadosa y amable.
Hice este blog sólo para descargar todo mi dolor en palabras. Las confesiones siemprede han sido parte de Una pequeña sanación interna.
Soy la administradora del Blog. ¿Debería comenzar preguntando, Como están y hacer de esta extraña conversación más cercana? Ojalá pudiera. Realmente tengo una extraña confianza conen personas que no me conocen y evaluan mi estado anímico con una sola mirada y terminando equivocandose.
Ojalá pudiera decirles que soy del tipo de persona que tiene las muñecas llenas de cicatrices y un rostro fantasmal. Eso es lo que esperan la mayoría de las personas que no saben cuanto nos cuesta sonreír. Seguir la corriente en conversaciones, levantarnos cada mañana y ver con ánimos indeseados un prometedor día. Sólo para caer en la realidad.
Desde que era una niña recuerdo que he intentado acabar con mi vida, pero siempre encontraba más motivación en la vida que en la muerte. E incluso hoy puedo decir que aún miró los cuchillos de la cocina como si fueran lo único en el mundo que tuviera sentido.
Miró los grandes edificios y me pregunto cuanto tomaría en perder la poca vida que gasto.
Pero esos sentimientos egoístas me detienen y me hacen llorar por las noches.
Pienso en mis familiares y no encuentro que sea de necesidad estar presentes en sus vidas, luego imagino mi vida muy lejos y por primera vez comienzo a encontrar otro escape.
No todo es muerte. Me digo a mi misma.
Tal vez, si camino y camino hasta duelan mis pies y se cansen encuentre mi camino. Sin embargo...
No soy determinada, no soy fuerte...
La realidad es que sólo estoy dando vueltas al asunto principal.
Odio a mi madre.
Me duele decirlo pero la odio. Creo que si escribiera lo que ella es, sólo revelaría directamente quien es.
Como decirlo...¿Como explicarlo?
Yo no soy alguien que odia alde mundo. Aunque soy extrovertida al exterior y por dentro hay una chica tímida introvertida con un ccorazón débil. Pero la odio.
Quiero estar lejos de ella. Pero no puedo...
Quisiera golpearla... Pero no me lo permito y sólo hago que me dañe hasta el punto en que la muerte se ve piadosa y amable.
Hice este blog sólo para descargar todo mi dolor en palabras. Las confesiones siemprede han sido parte de Una pequeña sanación interna.





