domingo, 19 de agosto de 2018

Yo misma

Hola.
Soy la administradora del Blog. ¿Debería comenzar preguntando, Como están y hacer de esta extraña conversación más cercana? Ojalá pudiera. Realmente tengo una extraña confianza conen personas que no me conocen y evaluan mi estado anímico con una sola mirada y terminando equivocandose.
Ojalá pudiera decirles que soy del tipo de persona que tiene las muñecas llenas de cicatrices y un rostro fantasmal. Eso es lo que esperan la mayoría de las personas que no saben cuanto nos cuesta sonreír. Seguir la corriente en conversaciones, levantarnos cada mañana y ver con ánimos indeseados un prometedor día. Sólo para caer en la realidad.
Desde que era una niña recuerdo que he intentado acabar con mi vida, pero siempre encontraba más motivación en la vida que en la muerte. E incluso hoy puedo decir que aún miró los cuchillos de la cocina como si fueran lo único en el mundo que tuviera sentido.
Miró los grandes edificios y me pregunto cuanto tomaría en perder la poca vida que gasto.
Pero esos sentimientos egoístas me detienen y me hacen llorar por las noches.
Pienso en mis familiares y no encuentro que sea de necesidad estar presentes en sus vidas, luego imagino mi vida muy lejos y por primera vez comienzo a encontrar otro escape.
No todo es muerte. Me digo a mi misma.
Tal vez, si camino y camino hasta duelan mis pies y se cansen encuentre mi camino. Sin embargo...
No soy determinada, no soy fuerte...
La realidad es que sólo estoy dando vueltas al asunto principal.





Odio a mi madre.



Me duele decirlo pero la odio. Creo que si escribiera lo que ella es, sólo revelaría directamente quien es.
Como decirlo...¿Como explicarlo?
Yo no soy alguien que odia alde mundo. Aunque soy extrovertida al exterior y por dentro hay una chica tímida introvertida con un ccorazón débil. Pero la odio.
Quiero estar lejos de ella. Pero no puedo...
Quisiera golpearla... Pero no me lo permito y sólo hago que me dañe hasta el punto en que la muerte se ve piadosa y amable.
Hice este blog sólo para descargar todo mi dolor en palabras. Las confesiones siemprede han sido parte de  Una pequeña sanación interna.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Tormento



Todo comienza con una caída libre.
Caes y caes y caes y no dejas de caer, porque simplemente las cosas no se solucionaran y entonces todo a tu alrededor solo es un borrón nefastos de gritos y llantos que no puedes opacarlos cubriendo tus oídos...porque parte de ese ruido eres tú.
Te sujetas.
Te sujetas de lo primero que vez a lo lejos... Pero es blando y brumoso, no logras sujetarte por completo y simplemente sigues cayendo rogando que esa caída termine de una vez por todas.
Lloras.
Lloras por ti y los demás.
Lloras por sentimientos egoístas, difíciles de comprender, difíciles de pronunciar.
Ya no quieres que nadie vea tu dolor, aun cuando deseas gritarlos a todo pulmón hasta que estos se desgarren y lo único que sientas sea esa sequedad quemante.
Vete...¡vete ya!
Vete de mi dolor, vete quiero enviarte lejos pero no me sueltas.
Como un amante adolorido me envuelves y me llevas dentro de tu oscuridad y me haces irreconocible ante el espejo. ¿Quién soy? ¿Cuándo me convertí en esto que tanto odiaba? Me odio ahora mismo por mi terquedad. No tengo más ánimos para caminar y respirar, no quiero comer, no quiero escuchar, no quiero hablar.... Déjenme, déjenme sola y vuelva a su luz de mentira.
Aférrense a ella.
Amen su luz, amén aquello que les hace felices y sostenganse de él, aunque mentirosa sea, es mejor que vivir bajo las somas de lluvia. Un día también estarás aquí, así como yo, así como el que te rodea y finge ser feliz.
Porque esta caída es donde siempre regresas.